En la Central, Monterrey les explica a Diego y María la situación de Axel y los felicita por rescatarlo, sobretodo a María que es nueva en esto "No me arrepiento haberte ido buscar a Chacabuco", le dice. María se pone muy feliz. "Te diste cuenta que lo que te dijo él yo ya te lo dije antes?", pregunta Diego."Ponéle...", le contesta ella. "Es increible...Está llegando el final del día y no peleamos vos y yo", le dice Diego. "Es verdad", le contesta ella y se quedan mirándose fijamente a los ojos y sonriéndose uno al otro. "Qué mirás?", pregunta María. "No te estoy mirando, nos estamos mirando.", le contesta Diego. Para no arruinar todo, se despiden.
El otro día, Diego se ofrece llevarla a casa. María acepta, pero antes tienen que pasar por la casa de Diego. Una vez ahí, María conoce a su única familia: Américo, su mayordomo y Elvira, su ama de llaves, hermanos que lo cuidaron cuando perdió sus padres. María se enternece con la relación que tiene Diego con ellos. Mientras lo espera, llegan las "amigas" de Diego y la tratan bastante mal, pero llega Diego para llevarla a su casa.
Diego y María se encuentran en la puerta con Fortuna, que parece estar decidido a mudarse al mismo edificio donde vive ella. Cuando él los ve piensa que María lo está enganñando. Pero antes de que la situación pase a mayores, aparece Rosario y con su astucia, besa a Diego en la boca. María se muere de celos.




No hay comentarios:
Publicar un comentario